BIENVENIDOS AL BLOG DE LA REVISTA AQUENDE (Chacarita, Colegiales y Villa Ortúzar)

PINTA TU ALDEA Y SERAS UNIVERSAL....
Blog dedicado a los barrios de Chacarita, Colegiales y Villa Ortúzar. Este blog es una extensión de la revista gráfica Aquende, que se edita hace 29 años ininterrumpidamente.
Para colaborar con notas en ambos medios o figurar en el listado de anunciantes mandar un mail a revista_aquende@yahoo.com.ar








sábado, 10 de abril de 2010

HUMOR por Claudio KAPEL


Noticias Vecinales

28 DE JUNIO

365º ANIVERSARIO DEL BARRIO DE CHACARITA

Estamos convocando a las Instituciones del Barrio para la realización de los festejos del cumpleaños del Barrio de Chacarita, en la “SEMANA DE CHACARITA” –desde el 25 de junio al 4 de julio

Más información sobre cronograma de actividades (en formación)
aniversariodechacarita.blogspot.com

contacto: principios@gmail.com




NUEVO POLO INSTITUCIONAL:

Señores vecinos: en la intersección de las calles Guevara y Maure se ha generado un gran movimiento institucional, varias entidades de bien público están funcionando en este radio. Las mismas son :

ASOCIACION CIVIL DE COMERCIANTES, PROFESIONALES E INDUSTRIALES DE CHACARITA
Informes: asociaciónchacarita@fibertel.com.ar


La Asociación Civil de Comerciantes, Industriales y Profesionales de Chacarita invita a sus socios y vecinos a las reuniones que, ls primeros martes de cada mes se efectúan en la Comisaría 29, Santos Dumont, 4350, a las 20 hs. Miembros de nuestra comisión directiva son socios participantes en el Consejo de Prevención Comunitaria.
En la búsqueda de soluciones para tratar el tema de la seguridad para prevenir la inseguridad es NECESARIO PARTICIPAR, SIN BANDERAS POLITICA.
Quienes vivan en la jurisdicción de la Comisaría 29 esperamos se contacten con nosotros para solicitar entrevistas con las autoridades de esa dependencia.
Nuestra apuesta en el 2010 es UN BARRIO MEJOR. Próximamente le informaremos sobre nuestra sede para recibirlos en temas que hacen al comercio y al desarrollo de la zona.

CENTRO DE JUBILADOS Y PENSIONADOS CHACARITA COLEGIALES
Guevara 525

Actividades para los adultos de la tercera edad, paseos, reuniones sociales, talleres y otras actividades.

MUSA
Museo del Acordeón Anconetani
Jose Guevara 478 tel.: 4553 9440
Info@anconetani.net
Web: www.anconetani.net

Una muestra de acordeones pertenecientes a la familia Anconetani, pionera en el barrio de Chacarita y fundadora de la realización de acordeones no solo en nuestro país sino en Latinoamérica. Un recorrido a lo largo del tiempo, donde se puede apreciar acordeones de todos los tiempos. Visítelo martes y jueves de 15 a 19 hs. con cita previa.

Biblioteca popular Eustaquio Sanchez
Guevara 464.


Revista Aquende
Guevara 4514
Tel 4554 4504
Mail: revista_aquende@yahoo.com.ar
Medio barrial independiente fundado el 30 de noviembre de 1984, dirigida por Jorge A. Alicata, difunde la actividad vecinal y contiene notas de interés vecinal y general.
Puede ser visitada en www.aquendevecinal.blogspot.com





RED PRINCIPIOS
MAURE 3955
INTEGRADA POR:

1 -Asoc. Civil “PRINCIPIOS IDENTIDAD CULTURA EDUCACION”
principios@gmail.com

MISIÓN INSTITUCIONAL

• "La generación de espacios de participación con la identidad como dirección, en función de la cultura y ambas como eje de la educación.Promoviendo en el ciudadano actividades socio-culturales, la revalorización y uso del espacio público, el desarrollo del sentido de pertenencia.Respetando los "principios" de origen, éticos y estéticos tangibles e intangibles".

NUESTRA VISIÓN

• "Ser un espacio en donde interactúen todas las áreas que conforman la identidad del ciudadano. Un medio de encuentro institucional y personal para la expresión de las múltiples disciplinas que integran la cultura de una comunidad".

2 -ASOC DE FOMENTO FEDERICO LACROZE
Fundada el 5 de octubre de 1924
Maure 3955
Tel. 4554 6030
Secretaría sábados de 17 a 18 hs.
Lunes y miércoles de 19.30 a 21 hs.

La Asociación de Fomento Federico Lacroze, fomenta actividades gratuitas, solidarias, y de bien público para la comunidad vecinal e institucional de Chacarita. Posee un salón de usos múltiples y gracias a lo generado por el uso del mismo se subsidian las actividades y el mantenimiento de la sede, ya que no recibe subsidios ni del gobierno de la ciudad, ni nacional.



TALLERES

TAE KWON DO: funciona los lunes y miércoles de 19.30 a 21.30 hs. para niños, adolescentes y adultos.

Próximo taller de FOLKLORE: los sábados de 16 a 18 hs. a partir de mayo comienza a funcionar este taller, costo $ 20 mensual.

Actividades:

ASESORAMIENTO JURIDICO A CARGO DE LA DRA PARRONDO:
Como lo viene haciendo la Dra. Parrondo atiende gratuitamente las consultas jurídicas sobre temas vecinales, de consorcio, familia, etc. Los sábados a la tarde desde las 17 hs. Confirme asistencia o pida un turno telefónicamente al 4554 4504.

A partir de mayo comienzan los encuentros corales con entrada libre y gratuita, los domingos a las 17 hs.

PROXIMOS ENCUENTROS:

9 de mayo 17 hs,
6 de junio 17 hs.

PEÑA A CARGO DE ALUMNOS DEL TALLER DE FOLKLORE
DEL CENTRO CULTURAL COLEGIALES

El sábado 17 de abril a las 19 hs. habrá una peña folklórica, con entrada libre y espectáculo a la gorra. Habrá un buffet económico. PARTICIPE !!!


OTRAS ACTIVIDADES
La escuela de Canto Kilya realizará nuevamente muestras de canto, como lo viene haciendo desde el año pasado.
Próxima muestra:

Sábado 24 de abril a las 19 hs.

ASOCIACION AMIGO PARQUE LOS ANDES

MISIÓN:

“La Promoción de la participación, el diálogo intercultural y el desarrollo social, para la protección del medio ambiente y el mejoramiento de la calidad de vida en el Parque los Andes y barrios adyacentes”

VISIÓN:

“La jerarquización del Barrio de Chacarita, su interconectividad con las áreas de la comuna, el desarrollo productivo y la democratización barrial


OTRAS INSTITUCIONES DE CHACARITA Y COLEGIALES

FUNDACION PALABRA DE VIDA
Leiva 4219
Tel. 4856 3155
Atiende: Lunes y viernes de 15 a 18.30 hs.
Miércoles de 9 a 12.30 hs.
Mail: funpalvida@fibertel.com.ar
Web: www.funpalabradevida.org.ar

La fundación Palabra de Vida creada hace más de 30 años por el Padre A. Trusso y Mons.Collino, difunde la biblia “EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS Y EL LIBRO DE LA NUEVA ALIANZA”, Traducida a nuestra manera de hablar por Mons. Alfredo Trusso y Mons. Armando Levoratti, Adoptada por los leccionarios de Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay, a precios subsidiados y accesible.
Además de otras publicaciones biblico catequéticas.

NOVEDAD:
EL LIBRO DE LOS SALMOS, separata de los salmos de la Biblia El Libro del Pueblo de Dios, son 150 salmos clasificados por género….(corregir)

CD, Nuestra Biblia Abierta: Contiene la biblia El libro del Pueblo de Dios, leccionario, cantos, buscador, cancionero y Documentos de la Iglesia.

Consulte por los cursos biblicos que la Fundación realiza mensualmente, con entrada libre y gratuita

Próximo encuentro, 23 de abril a las 19 hs.:
El Bautismo según San Agustín,
Disertante: Gerardo G. Gelder


HOGAR MARADONA
OLLEROS esq. Córdoba
Tel. 4551 7946

El hogar “Dr. Esteban L. Maradona”, dependiente de la Asociación de Residentes Formoseños, aloja diariamente a más de 35 personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad social y que están temporalmente en Buenos Aires para realizar tratamientos médicos provenientes de Formosa, Misiones, Chaco, así como también de Paraguay.
El hogar funciona sin subsidios estatales y se mantiene gracias al aporte de los vecinos y de los profesionales que concurren semanalmente al hogar para brindar asistencia profesional.
La Asociación de Residentes Formoseños agradece profundamente las colaboraciones recibidas y continúa ampliando su convocatoria a todos aquellos que puedan colaborar con el funcionamiento del hogar.

COOPERATIVA DE SALUD MENTAL

Atico y la Comunidad

Proyección y debate de la película
" LA PATAGONIA REBELDE "
Entre Amenábar y Ciudad de la Paz


Jueves 22 de abril a las 19.30 hs
Mesa - debate: "La Educación que queremos"
Invitados a confirmar
Teodoro García: 2578
Entre Amenábar y Ciudad de la Paz


CINE CLUB COOPERATIVO

Sábado 10 de abril a las 17 hs
Proyección y debate de la película
" LA LENGUA DE LAS MARIPOSAS"
Sábado 8 de mayo a las 17 hs

CENTRO CULTURAL COLEGIALES
CONDE 943
TEL: 4552 1228
A partir de las 18 hs.

Anuncia la apertura de los talleres 2010, de lunes a viernes a partir de las 18 hs. Consulte. Artesanias, folklore, tango, pintura, letras, etc.

viernes, 9 de abril de 2010

ROBERT WALSER O LOS MANOTAZOS DEL INSTANTE




por Vanesa Guerra

"...de repente se apoderó de mí un inefablesentimiento del mundo y una sensación de gratitud,unida a él, que brotaba del alma con violencia..."."Y ahora a seguir paseando.Es divinamente hermoso y bueno,sencillo y antiquísimo, ir a pie".El paseo.Robert Walser
Diríase el escritor del éxtasis, o quizá el escritor del exceso.
Nunca eclipsado en su prosa, es quizá uno de los huérfanos de todos los grandes padres. Huérfano que fue generoso en paternidad con Kafka y con todos los hijos de Kafka.
Robert Walser nació en Suiza en el año 1878, un 15 de Abril en Biel, cantón de Berna. Utilizar el verbo nació no significa que haya encontrado la vida o la que la vida lo haya encontrado a él. Excepto que aceptemos esta variable: encontró la vida como una sucesión de instantes, y esto va escrito al pie de la letra.
Una sucesión de instantes no es una historia y una historia tampoco es una sumatoria de instantes. En todo caso para acercarnos a una figura que familiarice con esta idea deberíamos remitirnos a Zenón y a una de sus aporías, aquella de Aquiles y la Tortuga. Recordemos: ¿por qué Aquiles nunca gana la carrera? ¿Porque la tortuga es más veloz? No. ¿Porque Aquiles le dio diez metros de ventaja? No. ¿Por el talón? (bueno, eso se acerca, pero nos desviaría por atroces rodeos psicoanalíticos emparentados con la castración o con las consecuencias de su desestima). Así que tampoco.
La paradoja de algún modo reside en aceptar un espacio limitado, medido en metros, supongamos, pero infinitamente ilimitado entre metro y metro, centímetro y centímetro, milímetro y milímetro, etcétera. Con lo cual el movimiento no existe en un plano, pero sí en otro. Dicho de otra forma, pasar del uno al dos o del dos al tres es sencillamente imposible. El movimiento queda en el uno y en su infinita variación.
Walser paseaba que no significa pasar. Paseó toda su vida, escribió sus paseos o sus paseos lo escribieron a él y halló la muerte en esa práctica, paseando. En la navidad de 1956, en los alrededores del asilo psiquiátrico que lo hospedaba, se encontró el cuerpo solitario de Walser sobre la nieve.
Hasta donde se ha leído, hasta donde se ha pensado, se acepta que esa muerte estaba anunciada en su escritura. Varios académicos coinciden en que el preludio a su propio acabar con la vida se anticipa en la novela Los hermanos Tanner.
Quizá fuera ésa una de las posibles formas de pasar.
El movimiento de Walser no es el paseo que alguien daría en una ciudad o en un pueblo, sino la habilidad única de dar dimensiones temporales y espaciales a una imagen con la que se topa y se fascina. En una imagen está el todo. Eso es el éxtasis. El éxtasis detiene el tiempo pero ocupa todo el espacio fuera del tiempo-espacio. Digamos que escenifica un tiempo hecho de puro pensamiento, algo pleno en su captura, pero intensamente fugaz. Las caminatas por el pensamiento (Le Poulichet) de Walser tienen como único soporte material la escritura y de la escritura el cuerpo. De modo que Walser —la operación Walser— es una imbricación de pensamiento y escritura yo-cuerpo, es en ese punto donde Walser se reconstruye a sí mismo para deshacerse y rehacerse afuera en el paseo-escritura donde se compone en el encuentro fugaz y fortuito con el instante del mundo; con las formas del mundo jamás se entendió, no se historiza en él, con las variadas formas del mundo se fascinó, se extasió —que es muy distinto.
En el éxtasis hay algo del orden de lo insoportable, algo que no se inscribe, que no deja huella, que captura y fusiona. El paseo de Walser no es un recorrido que hace una pequeña historia, sino que es una sucesión de instantes que transcurren y se disuelven permanentemente. Al mismo tiempo es Walser narrador quien transcurre y se disuelve una y otra vez.
La fascinación abarca el tiempo y en esa disolución de cortes la eternidad ha de ser un instante, algo fugitivo, una fusión con el universo. Incrustada en el exceso nos remite a una mística. Por eso decimos que no hay historia y decimos que hay instante y éxtasis.
Todo recuerdo quita la categoría de fascinación, le sustrae su atributo pues lo ubica en una dimensión temporal que luego deviene en una inscripción. Digamos que allí, en esa operatoria, podemos diferenciar el rememorar de la reminiscencia. Exiliado de la historia y anclado en la reminiscencia Walser opera y lleva —desgarrado en su propio salvataje— el acto de la escritura. Un manotazo al mundo.
Y agreguemos, por si acaso, la siguiente redundancia: la historia es posible sólo para un yo que la organiza. Fuera del yo hay instantes, alboroto, arrebato. El yo walseriano es la escritura y de la escritura su paseo, paseo por la lengua, paseo por la palabra que va quedando una detrás de otra como Aquiles tras la tortuga.
Pero algo ocurre.
Walser reinventa la lengua, reinventa en el hospicio su escritura, hace un pasaje al extremo primario del narcisismo, una lúdica infantil, o genial.
En el año 1929, a los 51 años, el escritor fue internado en un hospicio de Waldau para luego ser trasladado en 1933 a un psiquiátrico de Herisau, Appenzell. De su escritura sólo quedan papeles con letras abigarradas, que no superan el milímetro.
Walser implosiona y manejará el tiempo y el espacio desde un exilio social bajo las síntesis de un yo precario, desgarrado, anclado en el presente ahistórico que impondrá una nueva fórmula antes de ahogarse en la anarquía, o quizá en la suspensión del deseo de escribir.
Consta en una carta anterior a la internación —en la que varía el yo con una tercera persona— que el escritor tuvo un desencuentro con la herramienta, con la pluma, haciendo un penoso pero liberado pasaje al lápiz.
Lo cierto es que la miniaturización de su escritura es anterior a la internación, pareciera que data de 1924. Sylvie Le Poulichet, en un magnífico ensayo sobre los procesos de engendramiento de cuerpos extraños, conjetura que puede existir una producción micrográfica anterior, quizá perdida, dado que en 1912 Walser sufre lo que él llama una crisis de la pluma, para inventar el método del lápiz o lapizura.
A medida que el tiempo avanza, la escritura walseriana se empequeñece más y más y los tiempos empleados para realizarla son cada vez más y más lentos.
Quizás si no se hubiera tratado de Robert Walser, esos papeles que fueron considerados en principio como un intento propio de curación psicótica, por ilegibles, por imposibles, por acceder a la categoría de garabatos, ningún investigador hubiera ofrecido su deseo de apostar curiosidad a su cifra hermética.
En 1967 un grupo de investigadores se reencuentra con los 526 papeles (microgramas) que Walser dejara, extremadamente prolijos, notas escritas en una lengua no humana, o mejor dicho cifrada, una suerte de acertijo de aquel que denunció lo angustioso de no ser leído ni aceptado en su tiempo.
Como tantos otros marginados, Walser dio su golpe desde el hospicio, tal vez sin conciencia de sus actos, pero soberano y libre en su deseo.
Lo que se creyó un garabato demencial fueron sus últimos textos escritos en un alfabeto de propia invención, de caracteres pulcros y distinguidos, pequeños, irremediablemente minúsculos, sólo aptos u ofrecidos para aquel que deseara leerlos.

Bibliografía del autory comentarios citados por Carl Seelig en la obra Paseos con Robert Walser (texto de carácter histórico y testimonial, compuesto en el tiempo de internación de Walser, a quien se le autoriza durante veinte años a pasear durante el día con Seelig a condición de regresar, ya entrada la noche, al hospicio. Editado por Siruela, 2000. Traducción de Carlos Fortea).
Novelas:
Los hermanos Tanner (Geschwister Tanner), 1907 (Alfaguara, 1985; Siruela, 2000). "...La escribí en Berlin, en tres o cuatro semanas, de un tirón, por así decirlo. Algunas partes, que Bruno Cassirer (editor) encontraba demasiado aburridas, fueron eliminadas por él, como el episodio en el que Simon encuentra en la estufa el manuscrito de un comisionista. Apareció después en la revista März, que coeditaba Hermann Hesse..." (16 de mayo de 1943).
El ayudante (Der Gehülfe), 1908 (Alfaguara, 1982; Siruela, 2001). "...Es una novela enteramente realista. Casi no necesité inventar nada. La vida lo hizo por mí... Todo romanticismo estuvo lejos de mi mente en esa novela..." (27 de julio de 1943). "...Max Liebermann me dijo de esa novela que era mortalmente aburrida en cambio le gustaba el Jacob von Gunten, para el que reuní observaciones siendo alumno de un instituto que tiene alguna similitud con el descrito en la novela..." (16 de mayo de 1943). "...Aún tengo que contarle lo rápido que escribí El ayudante. Como usted sabe, la editorial Scherl me invitó a tomar parte en un concurso de novela. Bueno, ¿por qué no? Pero no se me ocurría otro tema que mi relación laboral como empleado en Wädenswil. Así que la escribí, y directamente la pasé a limpio. En seis semanas la tenía lista..." (26 de septiembre de 1945).
Jakob von Gunten, 1909 (Alfaguara, 1989; Siruela, 1998; Quaderns Crema, en català, traducción de Teresa Vinardell). "...Es una fantasía poética. Algo temeraria, ¿verdad? Entre mis libros de mayor extensión, es mi favorito... Cuanto menos acción hay y más pequeño es el entorno que precisa un poeta, tanto mayor suele ser su talento. Desconfío de antemano de los escritores que se exceden en la acción y necesitan el mundo entero para sus personajes. Las cosas cotidianas son bastante bellas y ricas como para poder sacar de ellas chispazos poéticos..." (3 de enero de 1937). Seelig: "...Le digo que probablemente debe a Franz Kafka su popularidad en Praga; había sido un degustador de sus impresiones berlinesas y del Jacob von Gunten. Pero Robert hace un gesto de desdén; apenas conoce la obra de Kafka..." (27 de julio de 1943).
Theodor, 1922 (¿?). Seelig: "...Me atrevo a preguntarle por qué nunca se publicó su novela Theodor, de la que leyó fragmentos en Zurich en marzo de 1922. Para mi sorpresa, (Walser) responde con amabilidad: —Una vez terminado el manuscrito lo envié a la editorial Grethlein, que no quiso editarlo. No sé dónde fue a parar después. —En 1923 —le recuerdo— Max Rychner publicó en su revista Wissen und Leben dos episodios de esa novela, entre ellos el fragmento en el que Theodor cuenta en primera persona cómo llega buscando trabajo a una galería de arte de Berlín. —Pero Robert hace un gesto de desdén: —Assez de ces temps passés..!" (27 de diciembre de 1953).
El bandido (Der Räuber), 1925 (¿?; primera edición, 1972; Siruela, 2004). Vale nuestro comentario: Entre los microgramas encontrados tras la desaparición del escritor, se pudo confirmar que varios de los manuscritos abigarrados formaban parte de copias sobre su propia obra ya editada; Le Poulichet nos habla de recopiado —más adelante citaremos sus postulados*—, otros autores proponen la idea de borradores. Sin embargo, entre el manojo de papeles también fueron hallados escritos originales, por supuesto inéditos que conforman la novela El bandido, otorgándosele de esta manera el carácter de obra póstuma.Sepamos, además, que Walser, en sus conversaciones y paseos con Carl Seelig, nos cuenta que mientras estuvo internado en el hospicio de Waldau escribió más de cien poemas que ningún editor alemán quiso publicar. Recordemos que Walser escribía en alemán y nunca en el dialecto de lo que él llamaba "el pueblo".Para la primera edición de 1972, Jochen Greven y Martin Jügens hicieron posible ese magno trabajo de interpretación, edición, establecimiento de texto, trabajo que comienza en los alrededores de 1966-67. A su vez Greven reconoce que la labor definitiva, en lo que refiere a la novela El bandido, se debe a la investigación que llevaron adelante Bernard Echte y Werner Morlang entre los años 1980 y 1990 (ver Nota del editor [J. Greven] para El bandido de Robert Walser, premio a la mejor labor editorial cultural 2003, editorial Siruela, 2004).
Las escenas de Félix (Die Felix Szenen), halladas entre los microgramas escritos entre 1924 y 1933.
Relatos:
Los cuadernos de Fritz Kocher (Fritz Kochers Aufsätze), 1904 (Pre-Textos, traducción de Violeta Pérez y Eduardo Gil Bera; Quaderns Crema, en català, traducción de Teresa Vinardell). Las composiciones de Fritz (Eudeba, traducción de Helena Graciela Cisneros). Seelig: "...La editorial Insel había publicado en 1904, con once dibujos de su hermano Karl. Jamás había visto los honorarios de ese trabajo, y como se quedó en las librerías, lo habían saldado bastante pronto. El mantenerse al margen de los círculos literarios le había causado graves perjuicios financieros, pero el divismo en boga en tantos lugares sencillamente le asqueaba..." (26 de julio de 1936).Walser: "...Fue saldada a unos grandes almacenes de Berlín. Pero aun así editó mis primeros poemas, con los dibujos de Kari (Karl). Otto von Greyerz (crítico) me sacudió de tal modo en Bund a causa de mi poesía que la gente que se sentaba conmigo en el Blauen Kreuz de Biel se ponía pálida al contarme la crítica. ¿Los habitantes de Zurich? No llegaron a conocer mis poemas. Por aquel entonces, todos estaban entusiasmados con Hesse. Me dejaron resbalar sin ruido ni joroba..." —Hesse admiraba la obra de Walser (16 de mayo de 1943).Walser: "...La gente está más orgullosa de sus vicios que de sus virtudes, especialmente durante la juventud. También yo fui así en una ocasión: en la época en que, en Zurich, me trataba con toda clase de tipos relajados e impertinentes, abandonaba mis empleos para componer versos y escribí Los cuadernos de Fritz Kocher..." (5 de febrero de 1950).
Vida de poeta, 1914-1918 (Alfaguara, 1989). En la reseña que escribiera Hermann Hesse para esta obra, leemos: "...Si los poetas como Walser se contaran entre los espíritus que gobiernan, no habría guerras. Si tuviera cien mil lectores, el mundo sería mejor. Sea como fuere, el mundo está justificado por haber gente como Walser". Fuente: Historias de amor, Robert Walser —compilación de relatos en conmemoración a los 125 años de su nacimiento. Editorial Siruela, 2003.
El paseo (Der Spaziergang), 1917 (Siruela, 1996; traducción de Carlos Fortea). Seelig: "...A mi noticia de que un joven poeta inglés, Christoher Middleton, profesor de literatura en Londres, ha traducido al inglés con admirable compenetración El paseo y Kleist en Thun, responde únicamente: ‘¡Vaya, vaya!...’ " (Viernes Santo de 1955).
La rosa (Die Rose), 1925 (Siruela, 1998).
Poemas, 1909. Citamos a María do Cebreiro Rábade Villar, La muerte por la nieve: "...A medio camino entre lo poético y lo narrativo (en su dimensión teatral) se hallan los cuatro dramas en verso que, bajo la novedosa denominación genológica de ‘dramolette’, vieron la luz en la revista Die Insel, entre 1900 y 1902. La obra ‘Blancanieves’ forma, pues, parte de una tetralogía integrada también por ‘Los muchachos’, ‘Cenicienta’ y ‘Poeta’...".Walser: "...Mis primeros poemas, tal como se publicaron, los escribí pasando frío y hambre, viviendo retirado como un monje. Sin embargo, después también he escrito poemas, especialmente en Biel y Berna. Incluso en el sanatorio de Waldau (1929-1933), donde produje casi cien poemas. Pero los periódicos alemanes no quisieron saber nada de ellos. Mis clientes eran el Prager Presse y el Prager Tagblatt, dirigidos por Otto Dic y su amigo Max Brod. A veces también Kurt Wolf publicó algunos versos míos en sus anuarios..." (27 de julio de 1943).

Variaciones de una idea
Leer la obra gestada entre Seelig y Walser nos adentra no sólo en la relación afectiva de esos dos hombres que intercambiaron ideas y paseos durante veinte años. Seelig es capaz de crear un territorio receptivo para un Walser que se debate entre una quietud de su escritura pública, a la que dice haber renunciado, y una secreta micrografía. Creemos que sería desatinado, y quizá estéril, sostener que hay contradicciones en lo que refiere a la concepción que Walser tenía sobre el arte y la escritura. Hay dos ideas permanentes, dos núcleos verdaderos, que se extreman a tal punto que es el mismo Walser quien si aparece en uno desaparece en el otro. En estos dos núcleos Walser habla de su escritura. En uno de la propia, en el otro de la modalidad que no tuvo y supone ajena. Por ejemplo, en el paseo del 3 de enero de 1937 sostiene: "Si volviera a tener 30 años, no volvería a escribir sin objeto, como un muchachuelo romántico, solitario y despreocupado. No se puede negar a la sociedad. Hay que vivir en ellas y luchar por ella o contra ella. Ése es el defecto de mis novelas. Son demasiado extravagantes y demasiado reflexivas, y su composición es a menudo demasiado descuidada. Envuelto en la legitimidad artística, me dediqué simplemente a improvisar...". El 27 de junio del mismo año plantea "...Todas esas gentes encantadoras que creen poder mandarme y criticarme son adeptos fanáticos de Hermann Hesse. No confían en mí; para ellos no hay más que dos opciones: o escribes como Hesse o eres y serás un fracasado. De esa forma extrema me juzgan. No tienen confianza en mi trabajo. Y por esa razón he ido a parar al sanatorio...". El 23 de abril 1939 define: "...el artista tiene que extasiar o atormentar a su público". El 10 de setiembre de 1940: "...Jamás he escrito en dialecto, con toda intención. Siempre me pareció una indecente concesión a la masa. El artista tiene que guardar las distancias respecto a ella. Tiene que sentir respeto por él. Tiene que ser un verdadero idiota para construir su talento sobre la idea de acercar su literatura al pueblo, más que a los demás. Los creadores deben sentirse básicamente obligados a pensar y actuar noblemente y aspirar a la grandeza". El 28 de enero de 1943 le explica a Seelig: "...¿Sabe por qué nunca llegué a la cumbre como escritor? Se lo voy a decir: porque tenía muy poco instinto social. Actué de espaldas a la sociedad. Seguro que fue así, hoy lo veo con toda claridad. Me entregué demasiado a mi personal placer. Sí, es cierto: tenía condiciones para convertirme en una especie de vagabundo y apenas me resistí a ello. Este aspecto subjetivo irritaba a los lectores de Los hermanos Tanner. En su opinión (la del público), el escritor no puede perderse en lo subjetivo. Consideran un exceso dar tanta importancia al propio yo, cuán equivocado está el creador cuando supone que el mundo se interesa por sus asuntos privados". En mayo de 1943: "...las naturalezas creativas no son especulativas. Eso las distingue de los imitadores...". El 2 de enero de 1944: "...En Hersiau no he escrito nada más. ¿Para qué? Mi mundo fue destruido por los nazis. Los periódicos para los que escribía han desaparecido, sus redactores fueron perseguidos o han muerto. Me he convertido casi en una estatua...". El 3 de noviembre de 1947: "...Hoy los escritores aterrorizan a los lectores con sus aburridos ladrillos. No es signo del buen gusto de los tiempos que la literatura tenga esos ademanes imperiales. Antes era humilde, de buen natural. Hoy tiene maneras de soberana. El pueblo debe estarle sometido. Es una evolución insana...". Diciembre de 1949: "...Cuando los artistas no mantienen una relación de tensión con la sociedad, se paralizan con rapidez. No pueden dejarse mimar por ella, porque entonces se sienten obligados a plegarse a las circunstancias dadas. Nunca, ni siquiera en los períodos de mayor pobreza, me dejé comprar por la sociedad. Siempre antepuse la libertad personal...". El 12 de abril de 1953, Seelig: "...El propio día del 75º aniversario, el humor de Robert era más bien insufrible, según un informe del doctor Steiner. Si se intentaba hablar con él de los honores que ese día se hacían a su persona en los periódicos y en la radio, respondía: ‘¡Eso no me importa nada!’...".

Notas sin numerar y enlaces a otros trabajos sobre el autor
En el ensayo La muerte por la nieve, una aproximación a la poética expresionista de Robert Walser, María do Cebreiro Rábade Villar puntualiza y trabaja otro anclaje en la anticipación de lo que fuera el final de la vida de Robert Walser. La autora lo ubica en un poema anterior a la novela Los hermanos Tanner. Leemos:
"Una vida en el margen como preparación a una muerte en la nieve.
Nieva que nevará, la tierra se repliegaen un lamento blanco, allá a lo lejos.Vacila bajo el cielo el herviderode copos en un ay, nieve, la nieve.Ofrenda de una calma y de una amplitud inédita,me ablanda el mundo blanco de la nieve.Mi ansiedad diminuta se agigantay en lágrimas se ahoga lo más hondo.
El poema anterior, publicado bajo el título de "Nieve", no por literal menos simbólico, pertenece al poeta, narrador y dramaturgo suizo Robert Walser (1878-1956). Aducidos aquí como preludio lírico a la obra de un escritor injustamente olvidado, estos versos pueden ser leídos, además, como un "auto-epitafio", en donde la palabra poética —que parece recuperar algo de su primigenia función mágica— adquiere casi el valor de profecía, anunciando, en sordina, el sino trágico del autor...". Enlace:
http://www.cdecritica.com/dossiers/006dBN2.htm.
En el ensayo Literaturas nómades, ciudades, textos y derivas, escrito por Belén Gache, reconocemos una interesantísima propuesta. Leemos:
"...El siglo XX a la deriva: Walser, Joyce y Benjamin.
A comienzos de la década del 20, las caminatas eran el centro no solamente de los libros de Robert Walser sino también de su propia vida solitaria. El poeta suizo parecía apegarse ontológicamente a la deriva, rebotando de una ciudad a otra, de un empleo a otro. Mientras lo hacía, miraba todo desde la perspectiva del que se encuentra fuera, con la fragmentación propia del que contempla las cosas sólo de paso. Durante sus paseos, pasaban ante su mirada tanto las absurdas convenciones sociales como las maravillas que la vida le ofrecía. Los recorridos errantes de Walser van trazando un dibujo de trayectos individuales que queda grabado como un mapa en la memoria, construido a partir de desviaciones e intersecciones. Posible itinerario al azar dentro de la multiplicidad de posibles caminos imaginables, esos recorridos son el paralelo de la pluralidad de elementos que definen el yo como una realidad compuesta, transitoria y efímera. También son el paralelo de un deseo que se manifiesta únicamente como desplazamiento incesante. Además, en Walser el texto mismo se presenta como un deambular dentro de la página, sus hojas cubiertas por completo con minúsculas letras trazadas a lápiz, continuas, ininterrumpidas y prácticamente ilegibles: los Microgramas.
James Joyce, por su parte, espacializará la trama de su Ulises, proyectando la sucesión del tiempo (el día 16 de junio de 1904) sobre el mapa de Dublín. El capítulo 10, especialmente, está construido a partir no desde el punto de vista de un paseante sino del de diecinueve paseantes que entrecruzan sus caminos. Los itinerarios de los personajes se entretejen unificados por dos itinerarios principales: el del padre Conmee y el del cortejo del virrey, o sea, el de la Iglesia y el del Estado. Joyce, quien redactó el capítulo frente a un mapa de Dublín, procedió aquí a partir de una estrategia de inventario donde los nombres de calles, monumentos, iglesias, parques, cantinas, van proyectando la ciudad en la mente del lector. La calle, el pasaje, el portal, el laberinto, serán también temas recurrentes en los ensayos de Walter Benjamin. En su infancia en Berlín, menciona que el "arte de perderse" en la ciudad lo aprendió tarde, cumpliendo el sueño de los diseños de laberintos que realizaba sobre el papel secante de los cuadernos de su infancia. Dicho libro es, en sí mismo, un itinerario cuyos puntos en el recorrido están marcados por lugares significativos como calles, edificios, monumentos, formando así el mapa de una ciudad cartografiada en la memoria a partir de recorridos individuales. El tiempo de la memoria aquí se espacializa. "Las metáforas recurrentes de los mapas y diagramas, de las memorias y sueños, de los laberintos y arcadas, de las vistas y panoramas, evocan cierta visión de las ciudades a la vez que cierta clase de vida...", dirá Benjamin, quien admite además que fue la ciudad de París la que le enseñó el verdadero arte de vagabundear, la París de la Nadja de Bretón y de Le Paysan de Paris de Aragon...". Enlace:
http://www.limb0.org/cuadernos/primavera03.pdf.
* Retomando nuestro comentario sobre los postulados de Sylvie Le Poulichet, reproducimos el siguiente párrafo de la obra El arte de vivir en peligro. Del desamparo a la creación, 1996 (Editorial Nueva Visión, 1998, Buenos Aires):
"...A primera vista, Walser intentaba con ello curarse de la velocidad y la seriedad. Necesitaba más juego, más retozos, para salvar su escritura. El anclaje del cuerpo en el lenguaje, y a la vez la articulación del tiempo y el espacio, parecen haber vacilado fuertemente durante ese "hundimiento". Luego de que durante algunos años su pluma fluyera con gran libertad, Walser debía ahora recopiar, como si hubiera que reconstruir un tiempo y un espacio. A fin de salvar el cuerpo y el lenguaje iba a tener que hacer cada vez más lenta y diminuta su escritura. Además, en lo sucesivo tendría que introducir en sus microgramas verdaderos envíos al lector, en vez de entregarse pura y simplemente a bruscos estallidos anónimos de felicidad, inmersas en declaraciones de amor por nada y sin destinatarios. Walser se aferra desesperadamente a su papel y su lápiz, como si no quisiera ya precipitarse íntegra e inmediatamente en instantes incandescentes y éxtasis solitarios. De tal modo se impone restricciones: por ejemplo, en lo sucesivo el lápiz debe trazar letras góticas, tras lo cual él comprimirá al extremo esta escritura copiada y luego elegirá como soportes formatos minúsculos y papeles ya cargados de un pasado: publicidades de revistas, cartas de editores o sobres (...)".
En un gratísimo ensayo sobre Walter Benjamin, Susang Sontag relaciona a Walser y a Benjamin: "La calle, el pasaje, la arcada, el laberinto, son temas iterativos en sus ensayos literarios y, especialmente, en el proyectado libro sobre el París decimonónico, así como en sus piezas de viaje y sus reminiscencias. Robert Walser, para quien andar fue el centro de su recluida vida y sus maravillosos libros, es un escritor a quien habríamos deseado que Benjamin hubiese dedicado un ensayo más largo...". Bajo el signo de Saturno, Susan Sontag, 1972 Ed. Edhasa, 1987. Buenos Aires.
Comentario final
Para el lector argentino, la obra de Robert Walser ha sido monopolizada por la Editorial Siruela, cuyas ediciones, es sensato aclararlo, son de un cuidado sin par. La excepción a esta centralización de la obra en nuestras latitudes es la ya mencionada edición de Eudeba —ver Los cuadernos de Frizt Kotcher. Lo cierto es que el resto de los libros son importados, lo que significa, en la despiadada economía de nuestro país, que la obra no resulta de acceso masivo. Es posible, nunca certero, que Robert Walser no sea un autor para las masas, no obstante, existe un impedimento anterior que contribuye al desconocimiento de la obra, vida y pensamiento del escritor suizo; por otro lado esta circunstancia alimenta la creación fantasmática de hacer de este autor no sólo un escritor de culto, sino de recrear sobre él una suerte de leyenda, cuando no de extrañas confusiones, más hijas de la ignorancia que de la lógica que produce un mito. A tal punto, podríamos decir que hoy día los lectores de Walser viven la inversa del sufrimiento que en vida padeció el autor, comprar uno de sus libros, para más de un lector ha de ser motivo de ahorro, o de postergación.
Las ideas walserianas sobre la época no redimían los usos, más bien los estallaban; el costo, como hemos dicho, fue su implosión, la internación, los microgramas. Leer hoy a Walser es sumamente apreciable, porque se zambulle en el otro plano de las cosas y otorga una intensidad que hace de los instantes-éxtasis una obscenidad necesaria de ser concebida en nuestra cultura.
Como ha planteado Volker Michels, Walser "creó una obra que se puede entender como una grande y única declaración de amor".

REPORTAJE A HUGO MUJCA, POETA


"de tantos desgarros, voy a coserme otro cuerpo para dar de comer a mi sombra…"
HUGO MUJICA

¿Cómo abordar un artículo sobre Hugo Mujica? ¿Cómo cubrir todas las facetas de una personalidad tan interesante como peculiar? Sin dudas, debemos empezar por preguntar, pues son las preguntas las que el poeta-filósofo-pintor-cura-antropólogo, convoca permanentemente en su obra.
El sacerdote del dios con minúscula (precisamente por aquello de que es el dios de las preguntas) no puede ni quiere aportar respuestas ni soluciones. Lo suyo es la belleza mediante el uso de la poesía, y un llamado a la reflexión sobre los grandes temas que, a veces, el bombardeo mediático oculta tras su parafernalia de banalidades (aparece ya aquí el filósofo).
¿Por qué Hugo Mujica (nacido en Buenos Aires en 1942) se transforma en una de las figuras ineludibles del pensamiento argentino de fin de siglo? Evidentemente por su continua búsqueda, por no estancarse jamás, por investigar de manera incansable dentro de las diversas disciplinas científicas y artísticas, las respuestas de las que cada vez está más lejos y, además, por la experiencia ganada en una vida que incluyó desde vivir el ocio creativo hippie en su propio centro (el Nueva York de la década del sesenta), hasta siete años de silencio en un monasterio trapense.
Lamentablemente, su obra, que abarca más de quince publicaciones (poesía, ensayo, etc.), es difícil de conseguir en las librerías de la ciudad de Santa Fe. Se trata de un inconveniente rutinario para la poesía, pero ella muchas veces logra reírse de los tradicionales circuitos de distribución y se las ingenia para circular de forma no convencional, logrando llegar de mano en mano o de boca en boca, a los corazones que estén dispuestos a enriquecerse con su poder sereno pero firme.
De algo podemos estar seguros: Hugo Mujica (de no ser inmortal) seguirá ocupado en la búsqueda de la verdad y de la belleza (si es que son dos conceptos distintos) hasta el día de su muerte. Y nosotros, simples mortales, seguiremos disfrutando eternamente con la lectura de sus poemas.


LA ENTREVISTA

- ¿Cuántos Hugo Mujica coexisten: el poeta, el filósofo… ¿Cómo es?
- M: Para mí soy yo, para los demás según en la perspectiva en que me miren. Cualquier persona es padre de sus hijos, marido de su mujer, amigo de sus amigos y es una. O sea, uno hace la identidad.
- Se nota un poco en la poesía el Hugo Mujica que ata en un poema, o digamos en un texto estructurado como poema, además de la poesía, las imágenes que le sirven como excusa para la filosofía, y dios, que está citado muchas veces en su obra. ¿Esa unión demuestra todas las facetas de su personalidad?
- M: No, la unión no, porque yo creo que también cuando hago otra actividad mía... cuando predico, me dicen que parezco un poeta, cuando estoy en los medios me dicen que parezco un filósofo. Yo creo que en todos lados soy todos y que en cada lugar se expresa más un ámbito. Pero que incluye a todo lo demás No son compartimentos separados.
- Cuando Mujica está solo, esto es que no está ante los medios ni ante un montón de gente ni ante un montón de admiradores, por decirlo de alguna manera, ¿hay uno que predomine o sigue siendo todos juntos a la vez?
- M: Espero que sea ninguno. Uno es un poco lo que suscita el afuera. Mi percepción de mí soy yo. No soy nada de eso que perciben los demás. Yo no me percibo filósofo, me percibo yo con mi historia como un chico que juega, punto.

- Ud, en la conferencia que dio dijo que era filósofo, Antropólogo, y que le faltaba ser sociólogo para completar todas las carreras inútiles...
- M: Estudié bellas artes también y sociología, antropología filosófica y teología. Pero lo que dije en cuanto a inútiles es por lo no redituables...
- ... Sí por supuesto, pero entre ellas no nombró la poesía, ser poeta...
- M: Eso no es una profesión. Yo me refería a las carreras que estudié, y la poesía no, por suerte no hay carrera de poesía. Aunque hay carrera de arte naif, por ejemplo.
- Y ésa es cara...

- Hablando de caro. Todos los libros o las ediciones importantes de libros generan un excedente de dinero, ¿qué hace Hugo Mujica con ese excedente de dinero, si lo administra personalmente, lo dona, qué hace?
- M: Lo disfruto.
- Me parece bárbaro. Hoy teníamos una discusión sobre eso, antes del reportaje, por el tema de los votos...
- M: Los sacerdotes no tienen voto de pobreza ni han tenido nunca. Los que viven en comunidad sí, porque tienen el voto de la propiedad común. Pero los curas que no dependemos de nadie, cada uno administra sus bienes.
- ¿A qué orden, rama o esas cosas pertenece?
- M: A ninguna… Secular.

- ¿No le hacen ese tipo de preguntas no?, más bien van a buscar lo extraño del personaje Hugo Mujica en los reportajes. Yo noto que siempre tocan el tema del silencio, del Mujica pintor de sus comienzos y todo lo demás.
- M: Creo que está bien, o normal, buscan la diferencia con lo otro. Si vas a preguntar qué clase de cura es, se lo podés preguntar a cualquier cura. Si vas a preguntar una determinada experiencia, me la preguntás a mí.
- Sí, pero parece un vicio mediático ése, porque en todos los reportajes le preguntan lo mismo...
- M: Esto también es mediático, aunque del tercer mundo (señalando nuestro pequeño grabador), pero sigue siendo mediático
- No, le cito algunos casos específicos: el de la entrevista en Kápsula (programa de Todo Noticias), el reportaje que le hizo en "Testimonio de fin del milenio", para editorial Vinciguerra Ana Emilia Lahitte, o aquella participación en "Imagen de radio" de Juan Alberto Badía...Van pegando siempre sobre las mismas preguntas, es como que no se salen de ahí.
- M: Los medios hacen eso siempre. Los medios se copian unos a otros. La idea es que lo que les interesa es lo que está mirando en ese momento, o escuchando la gente a esa hora. A mí me han llamado y me han dicho determinados medios gráficos ¿podés hacer un artículo diciendo lo que dijiste en tal programa? Se copian pero así funcionan los medios.
- En esta sociedad massmediática, ¿qué oportunidad de difusión que no sea ésa, excepto esta clase de festivales que no son masivos, existe para Hugo Mujica, poeta?
- M: Lo poético nunca aparece en lo masivo ni en los medios de comunicación. Aparece en mí porque aparece mi persona. Yo aparezco como personaje y paso, por así decirlo, el chivo de mi poesía. Pero nadie me va a invitar por la poesía, porque no hay espacio para eso. Yo tengo el privilegio de aprovechar lo otro para manifestar también eso.
- ¿Cuál es la diferencia entonces? Si usted se define como personaje, está construyendo una situación desde un lugar determinado. Esa es un poco la definición de personaje: la persona que se trasciende a sí misma
- M: Yo no me siento personaje en mí, pero soy consciente de que represento un personaje para los medios. Cuando yo estoy en los medios, la mirada de ellos hacia mí yo sé que es la de una determinada historia vivida. Me hacen 4 o 5 preguntas siempre hechas, que llaman la atención, etc. Y en ese lugar yo hago lo mío. Por ejemplo, leo un poema en un programa de ATC que jamás se hizo, o me dan media hora en un programa también de cable para leer poesía. Pero eso viene avalado por lo otro. Nadie, a ningún poeta, lo va a invitar por la poesía. Tenés que montarte en otra historia.

- Saliendo del tema de los medios para no caer en hablar de lo que hablan los medios. ¿Qué fue del Hugo Mujica pintor?, porqué yo noto que en su poesía hay menos imagen que filosofía, o menos imagen que razonamiento o menos imagen que mística. Es, por lo menos para mí, como que la imagen está en un segundo plano. ¿Qué fue del Hugo Mujica rescatador de la imagen a través de la pintura?
- M: Bueno yo nunca pinté imágenes concretas... digo... era abstracto. Lamento tirarte el argumento al piso. No trabajaba con imagen. Pero yo creo que mi poesía tiene mucha imagen. Generalmente aparece el concepto como derivado de una imagen. Raramente hay una conceptualización. Generalmente hay una visión. Mi idea es que yo presento y el otro piensa desde ahí.
- Sí pero es una imagen mucho más tranquila en comparación con todo lo que es el desarrollo posterior de la filosofía de esa imagen y hasta dónde llega la filosofía de esa imagen. Es como una fotografía. Es una imagen planteada como una propuesta y a partir de ahí un análisis filosófico, existencial. Cuando hay otros poetas -como Boccanera- cuya poesía es una catarata de imágenes, donde las imágenes aparecen como si fuera un video clip, es la comparación de una fotografía y un video clip.
- M: Pero yo creo que mi conceptualización, como vos decís como comentario, es muy calma también. Por ahí es radical, pero es calma también. Mi filosofar es 4 o 5 transparencias.

- ¿No le asustó el silencio después de tanto tiempo de silencio? Digo, porque alguna vez le asustó la ceguera. La falta de palabra, ¿le asustó?.
- M: No, me asustaría la falta de comunicación, pero como la comunicación no se agota en la palabra, no, no me asusta…
- ¿Fue una necesidad o fue una búsqueda?
- M: No. Estaba en la vida, qué sé yo. Yo no me plantee voy a hacer tal cosa. Apareció en la vida y dije sí.

- En el reportaje que le hizo Ana Emilia Lahitte dijo que el Dios con mayúsculas ya dio todas las respuestas y que había que preguntarle ahora al dios con minúscula. ¿El dios con minúscula le dio las respuestas que buscaba Hugo Mujica?
- M: Yo no digo eso. Yo juego con que el Dios con mayúscula es un dios conocido y de poder, y el dios con minúscula significa un dios más de camino. No. Yo no busco respuestas, yo creo que dios es la pregunta por la vida, no la respuesta.
- ¿Cómo llega a la existencia medianamente racional de dios, cuál fue el camino?
- M: Yo no tuve camino racional de dios. La cuenta no da. La razón te lo niega.
- ¿Cómo definiría la fe, en ese caso. Se puede definir la fe, aunque sea con poesía? ¿Qué sería la fe poéticamente o literariamente hablando?
- M: Aunque la cuenta no da, uno apuesta por el resultado. Por algo que no sabe, pero que siente que es... Es una apuesta.

- En varias de sus poesías yo he leído la presencia bastante significativa de la niñez. Hay alguien llorando como quien abraza a un niño, hay un niño muerto en una playa con un perro que le da vueltas, ¿cuál es el significado o a qué nos remite esa niñez que figura tanto en su poesía?
- M: Creo que es un tropo común. La niñez es la época en la que éramos creadores, todavía no repetíamos. Creo que significa precisamente la creatividad, después aparece la repetición. Tanto en literatura como en la vida, en el paraíso perdido, en la sociedad del trueque, como quieras llamarlo, pero en todo pensamiento, apuesta creativa, etc., siempre está la idea de una época donde las cosas todavía no tenían nombre, estaban naciendo.

- ¿Cómo define ud. la libertad? ¿Qué significado tiene para ud.? Digo, por todas las experiencias que ha vivido, creo que es una persona demasiado libre.
- M: Dos cosas, sí, creo que soy libre. Que la libertad tiene un gran lugar en mi vida pero no pienso que es lo más importante, para nada. Sí lo es para nuestra cultura, pero pienso que hay cosas anteriores a libertad, como es la responsabilidad. La libertad me parece que es algo como de lo que uno tiene que liberarse.
- Como decir, no hacerse esclavo de la búsqueda de la libertad
- M: Sí, porque siempre a la libertad la entendemos para uno.

- ¿Cómo definiría nuestra cultura?
- M: No lo puedo definir, salvo que tuviéramos dos horas. Camus dice que vamos a ser recordados como gente que fornicaba y leía el diario, nada más.
- Y que fornicaba mal...
- M: Y… Después de las noticias.

- Y la relación con sus hermanos, con los sacerdotes convencionales, ¿es fluida o le cuesta comunicarse con ellos?
- M: No tengo mucha comunicación. En mi parroquia somos 5. Los curas no nos comunicamos tanto, como los médicos, digo. Cada uno está en su parroquia, o son amigos tuyos o no se dan los lugares donde te encontrás. Siento un gran, gran respeto eso sí y jamás he tenido ningún problema.
- ¿Nunca se ha sentido discriminado?
- M: No. A veces me alarma, pero no.
- Dentro de la perspectiva que todo ser humano tiene, ¿cómo ve...?
- M: ¡Sería lindo que todos tuviéramos una perspectiva!
- ... ¿Cómo ve este siglo, decía, y qué opina de las profecías de San Malaquías, por ejemplo.
- M: No me conmueven, no me engancho con esas cosas. Lo que creo es que siempre que se buscan certezas hay miedo, pero no que no hay certezas. No me engancho, viste, como los ovnis, debe haber gente en otro lugar, pero a mí no me pasa nada. Y con todas esas apariciones y pronósticos, no me pasa nada.

- ¿Cada siglo tiene lo bueno y lo malo, o es que cada siglo es peor que otro?
- M: Sí, sí, totalmente. Creo que sí hay peores que otros. La historia no es ni lineal ni igual, por eso hay una época que se denomina clásica donde se logró cierta armonía, y otra en la que hay 5000 culturas que desaparecieron sin dejar trazo.
- ¿Y al siglo 21, cómo lo ve?
- M: Creo que lo único importante es que se ha acabado con un pasado muy importante, que fue la idea de lo uno que dominó todo. Eso se acabó ya no hay uno de nada, ni siquiera de Dios. Lo que viene para adelante, me parece, es que se está cayendo la historia y que está resurgiendo la vida. Ya no hay ese proyecto de creernos dueños del sentido. Poníamos a 20000 kilómetros el sentido y había que empujar el tiempo para ahí. Creo que eso terminó bastante traumáticamente y la gente empezará a vivir y no a creer que está haciendo una gran historia.
- Ernesto Sábato dice que estamos viviendo un tiempo de crisis de ideologías, no de ideales. Los ideales todavía persisten. Hoy por hoy cuando la mayoría de la gente le reza al dios dinero, ¿ve usted posible la recuperación de la unidad entre los hombres para superar precisamente esta crisis de individualidad?
- M: ¿A qué te referís, a la ideología o a la individualidad?
- Creo que tienen que ver
- M: No sé. Eso es lo que nos falta. El problema que tenemos ahora es que no encontramos en nombre de qué fundamentar las cosas. Muerto dios, desmitificada la razón, sepultada la naturaleza, no tenemos en nombre de quién fundamentar las cosas. Por eso no podemos tener una ética. Porque no tenemos en nombre de qué fundamentar y ponernos de acuerdo en que sí, que eso que nombramos avala lo que hacemos. Esa es nuestra gran crisis. Nuestra gran virtud fue la crítica, pero la crítica no fue constructiva somos genios en haber arrasado con todo lo que tenía que ser arrasado, y que probablemente se trataba de cosas que debían ser arrasadas porque los valores no contenían nada, pero no podemos generar nada nuevo.
- Y en los momentos en que de pronto los valores tenían un contenido, ¿no se generaron los distintos enfrentamientos entre los que creían una cosa y entre los que creían la otra? ¿y eso no fue porque, cuando lo tuvimos, lo tratamos de destruir porque quizá no lo abarcábamos?
- M: Es que lo trascendental no se comprende. Lo trascendental es inmanente. Es trascendental en sí, pero inmanente para nosotros. O sea, es Dios, pero hecho humano para nosotros. El problema es ése.
- Pero ¿porqué se vaciaron esos valores?
- M: Es que yo creo que los valores no son eternos. Que lo que hay que ir es generando nuevos y resignificando los viejos, y conservándolos. Algunos ya se agotaron. No es que eran buenos o malos. Dejaron de dispensar vida. Todo el mundo habló del matrimonio, pero el matrimonio no existía. Los valores estaban, pero huecos.
- Cuando yo era un poco más pibe e ingresaba a la facultad, me hablaban del futuro, ¿el futuro no es uno de esos valores que se vació? o sea, ¿qué es el futuro hoy?
- M: El futuro ya no es lo que era, ahora es miedo. O sea, las únicas dos posibilidades ante el futuro son la esperanza y el miedo. Y ahora es miedo.
- Y el vacío, ¿no es una tercera posibilidad?
- M: No sé, es una palabra muy grandilocuente. Qué sé yo lo que decís con eso.
- Quiero decir que si fuera miedo tendría un contenido que nos asusta, si fuera esperanza uno que nos convoque, en cambio si es vacío, mañana va a ser igual a hoy y a ayer, entonces no me preocupo por nada.
- M: No, no. Yo creo que no, porque pensamos que mañana va a ser peor. Eso es miedo.
- ¿Eso pasa en todo el mundo?
- M: No, no pasa tanto en el mundo. Es muy impresionante cuando vas a Europa ver que todavía existe el crecer. Cuando llego, digo, ¡ah, es verdad que se crece! Y yo me tengo que hacer toda la cabeza de nuevo de que se crece, se progresa, que están las posibilidades que en algún tiempo hubo acá. Eso en otros lugares sigue. Con mil problemas, pero sigue esa idea de que adelante hay un despliegue de algo.

-¿Le parece que en Europa han recuperado un poco la inocencia? Por ejemplo, yo estuve en Granada en carnaval, las personas mayores andaban por la calle disfrazados hasta la madrugada, qué sé yo, se manifiestan con más ingenuidad.
- M: Creo que más que recuperarla nunca la perdieron. Europa es muy festiva con respecto a nosotros. Nosotros recibimos lo más oscuro de Europa. Lo más negro de España… Nosotros somos muy poco festivos, muy racionales. Todo lo nuevo es Mc' Donald Además estamos muy embarcados en lo yanqui. Ahora empezamos con Halloween, lo que pasa es que estamos recibiendo ese mensaje. Pero España está de fiesta tres veces por día.
- A pesar de que ellos también tienen Mc' Donald
- M: Sí, pero muchísimo menos que nosotros. Muy impresionante la falta de americanización comparado de nosotros. Allá, Mc Donald no tiene mística. Van por que es barato, por eso se llena. Por un peso veinte morfás. No hay pibes parados en la puerta como en mi barrio, que yo no sé lo que están haciendo ahí.
- ¿Y hay una diferencia como la que estamos planteando entre España y Argentina, respecto de Buenos Aires para con el interior, por ejemplo? Esto es, ¿el interior conserva algún otro valor que aleja la moda Mc' Donald de la gente, o no?
- M: Y, eso lo tenés que decir vos que sos del interior. Yo no conozco tanto el interior. Sí sostengo que hay dos países: La Argentina es el interior y su brote sicótico que es Buenos Aires. Yo antes de ir al interior prefiero ir a Europa, y es parte de ser de Buenos Aires eso.

- Cuando ud. dijo que permanece un tiempo en Buenos Aires trabajando…
- M: …Yo no dije trabajando… Y no siento culpa por eso.
- No, me remito a lo que dijo hace algún tiempo en la charla que dio acá en Rosario, en el Círculo: un tiempo en Nueva York, de ahí se va a España, etc. Es como que tiene compartimentos estancos. ¿Qué es lo que va a buscar allá?
- M: Primeramente, huir del verano. Odio el verano. No funciono. E irme de Buenos Aires permite estar 3 meses libre del teléfono. Esa es otra vida, absolutamente. Y tomar perspectiva, que para mí… Yo estoy muy metido con los medios, y necesito irme y volver a la proporción de, bueno, hasta qué punto es tan significante lo que hace Duhalde, mientras que si estás acá termina siendo como que eso es el absoluto. Ahora no es tan denso, pero cuando estaba Menem, que el bombardeo era total, no hacías otra cosa que terminar siempre viendo ese bicho.

- Lo que se dice de que cada religión tiene una parte de la verdad, y tomando a Jesús que dice yo soy la verdad, el camino, ¿ud. piensa que…?
- M: …Yo lo que pienso es que vos sos bastante fundamentalista por lo que veo.
- Yo creo que la verdad se puede mirar de diferentes lados y cada religión no podría llegar a la plenitud de la verdad por un camino nada más
- M: No, porque nadie tiene la plenitud, ni existe la plenitud de la verdad. Hay un ir adentrándose en una verdad inagotable, pero claro que hay tantas perspectivas como hombres, no porque sean cristianos creen en el mismo dios, cada hombre tiene su propio dios.

- Recién dijo que el futuro ya no es lo que era. Yo, como creyente, le pregunto si virtud y pecado siguen siendo lo que eran o si eso también cambió.
- M: Yo creo que cambió una cosa muy importante, que antes era en abstracto y ahora en concreto. Antes, la moral era que por ejemplo si antes te juntabas te condenabas, te ibas al infierno, etc. Y ahora lo que se mira es la vida de cada persona, eso además lo aprendés en el confesionario, es muy lindo el control de la natalidad, pero gano ciento veinte pesos, y ahí se te aterriza. Lo que se hace ahora es ver la concreción, y me parece bien tener los ideales y tener claro lo que sería lindo, pero después eso hay que verlo en lo concreto de cada uno.

- Ud dice que no busca respuestas, sino que busca preguntas, ¿qué siente cuando todos le hacen preguntas y buscan de ud. las respuestas?
- M: Me siento entre divertido e incrédulo, y me sorprende. No sé, es muy difícil. Recuerdo cuando iba a escribir un libro sobre Heidegger, y yo me pregunté qué sé yo sobre Heidegger. Fui a mi biblioteca y miré todos los libros de Heidegger que había leído, subrayado, y dije: Bueno, saber debe ser esto. Y después cuando el libro está terminado yo también creo, y al otro le pasó lo mismo que a mí, entonces yo nunca sé si opinar así es lo que llamamos verdad. Porque desde adentro a veces podría contestar lo opuesto también. Pero desde afuera, pienso que por ahí todo es así, ¿no?, o todo es un gran equívoco y ese gran equívoco puede ser la verdad. No sé, pero me da la sensación de que no hay otra cosa que esto.

- Después de tanta búsqueda que ha vivido, ¿encontró?
- M: Sigo buscando
- ¿Sigue buscando?
- M: Sí, creo que la búsqueda es la cosa.
- ¿Qué camino le queda por recorrer?
- M: No. Yo espero que vengan a mí. Creo que mi fidelidad fue decir sí a las cosas que la vida me traía. No proyectar lo que yo quiero, y en algún lugar de mi cabeza sigo como espiando a ver qué día me trae algo nuevo que me regale otra vida.
- ¿Tiene algo de qué arrepentirse?
- M: No, en detalle mil cosas, pero de las grandes cosas no. Siento que me equivoqué muchas veces, pero lo que siento, como que me siento bien conmigo, es que fui fiel al decir que sí a las cosas en que sentí en que se jugaba mi fidelidad. Y en medio de todo eso, siento que elegí la verdad.
- No se traicionó.
- M: Sí. Eso siento… que al menos no me traicioné a mí mismo, por más que me haya equivocado mil veces
- El aceptar lo que la vida le trae y no proyectar lo que ud. quiere, ¿no cree que es una especie de renunciamiento, que puede traer aparejado una sensación de fracaso?
- M: No porque yo no soy moderno en ese sentido de creer que la vida va desde mí hacia fuera, sino que soy creador receptivo, la vida trae. Pienso que esa idea de que nosotros nos entendemos desde nosotros tiene 70 años y se está acabando. Antes, el hombre siempre se entendió desde afuera hacia él, él era parte de la naturaleza, su razón era la razón de todos. Él era hijo de Dios. Él encontró su identidad en la relación desde afuera hacia él. Nosotros inventamos ser desde nosotros hacia fuera. Entonces, yo creo que la novedad va a venir desde afuera, porque lo que se agotó es que nos creamos capaces de generar novedad y proyecto.
- ¿Justamente eso no será una vuelta a las antiguas culturas y valores de gente que vivía en aquel entorno (setenta años antes)?
- M: Pero no tenés que pensarlo para atrás, pensalo para adelante. Es un lograr esa forma de entender la vida. Porque las formas que ya se codificaron ya se agotaron, por alguna razón las cosas se agotan sino seguiríamos en lo mismo. Cuando hay una crisis es porque la gente necesita un nuevo contacto con la realidad, porque aquello que mediaba su contacto con las épocas y las culturas, ya no le permite seguir más, y así se acaban las cosas. No es que nosotros decidimos no vamos a seguir más esos valores. Los chicos no se casan porque vieron a los viejos y dijeron no sé, qué sé yo, parece que eso era pero a mí no me gusta, viste, se agotó adentro. Dentro del mismo matrimonio se agotó el matrimonio. Uno no es que decidió ahora voy a ser moderno. No. Lo otro no nos agarraba más, nos iba largando.

- Aceptando que no hay tres personalidades en Hugo Mujica, pero que tiene varias ocupaciones u oficios, ¿hay algunas de esas ocupaciones que le plantean deberes más del tipo existencial, como cura por ejemplo, dedicarse a gente que necesita más a Hugo Mujica como cura que como escritor?
- M: Bueno, yo trabajo en las cárceles, pero yo pienso que eso lo hacen mejor otros curas que yo. Que yo lo que tengo que tener en claro cuál es me especificidad, que yo puedo hablar con intelectuales y el 99% de los curas no. Entonces yo me siento cubierto por los otros y los otros se sienten cubiertos porque yo soy el que va a dar la cara a lo de Grondona. Me refiero a que puedo ir y opinar cuando hay que opinar. Yo no tengo complejo de redentor. Hay otros que lo hacen mejor que yo y bárbaro…
- Yo hablaba de una obligación de tipo existencial, específicamente personal, y no de un complejo de trascendencia social. Como un deber que le sale del alma a uno.
- M: Mirá, la última vez que iba a Córdoba me encontré con Farinello en el aeropuerto y él me decía sí, vos tenés todo lo que yo no tengo, vos leés de verdad. Y vos tenés lo que no tengo yo, le digo, yo no podría a vivir a tu casa. Fui a la casa de él y la villa termina dentro de la pieza de él. La gente vive adentro. (Yo no podría vivir así.) Vos por suerte vivís así, y yo por suerte estudio, está todo bien…
- Por las respuestas que dio hasta acá, siempre opone algo así como una contra respuesta de diván
- M: Soy el último argentino virgen que jamás ha sido sicoanalizado.
- Sin embargo, tiene una amiga que lo sicoanaliza y Ud la condena.
- M: (entre risas) Jugamos. Jugamos. Antes de que el diván exista ya existía la dialéctica.
- Ah! Ud es un dialéctico.
- Si… Siempre que hablamos es dialéctica, por ahí en mí es más depurado. Así se habla.




UNOS POEMAS

UN PEDAZO DE HAMBRE, UN VASO DE AGUA

fiel a lo humano,

al tamaño de lo que los brazos
merecen,
a la fiesta
de lo que en las manos cabe,

a la callada esperanza
que es no apretar los labios.

fiel a un vaso de agua
y al pedazo de hambre
que otro cuerpo nos trae,

fiel sorbo a sorbo, hambre a hambre.

fiel al pudor de apenas una seña,
apenas el abismo
del otro
cuando el silencio
calla la piel que nos separa.

fiel al límite de morir de hombre,
de haber abrazado el vacío
que ese mismo abrazo llenaba.


HACIA UNA AUSENCIA

el primer soplo y su anhelo:

las palabras que lo respiran,
las hojas arrastradas.

caminamos paso a paso hacia
una ausencia,

pasos en vilo
frente a un tiempo que no
ha llegado,
hacia un vacío, una duda o una
certeza sin nombre.

de cara a la pared
cada hombre inicia lo imposible:

dibuja con tiza el muro, bajo la lluvia,
escribe su esperanza.



ESCULPIDO EN LOS ESCOMBROS

siempre queda algo
de todo lo que pasa,

una taza de loza
con su asa quebrada,

una sábana raída
donde se hospedaron los sueños
en los que se
soportó la vida.

el esqueleto de una casa muerta
o una tumba derrumbada,

la tragedia que solo,
sin nosotros,
escribirá el tiempo

la yedra, el musgo o
el lagarto
que surgirá del derrumbe,

el delirio de la vida
que nace de cada muerte.

toda ruina tiene algo de templo,

todo hombre
es el resto de un suicidio

la gota en el cáliz
que no bebimos hasta el vacío

RAINER MARIA RILKE

Praga, 1875-Valmont, Suiza, 1926) Poeta y escritor austriaco. Frecuentó los círculos literarios de su Praga natal, donde se inició en la poesía con el libro Vida y canciones (1894), de inspiración decadentista. Tras abandonar la carrera militar, estudió literatura e historia del arte en Praga y luego en Munich y Berlín, ciudad ésta a la que fue en compañía de su amiga Lou Andreas-Salomé, quien también lo acompañó en su viaje a Rusia de 1899, que le puso en contacto con el misticismo ruso. En 1902 apareció el poemario Libro de imágenes, en el que exhibe su virtuosismo formal. Visitó París e inició una serie de periplos por Europa, hasta instalarse en Meudon, donde fue secretario de Rodin. Pese a ello, el poeta entró en un período errabundo entre Italia y Alemania, al cual pertenecen El libro de horas (1905) y Los cuadernos de Malte Laurids Brigge, novela semiautobiográfica en la que el autor recrea la angustia de un joven escritor en París, acosado por las imágenes de miseria y brutalidad y por sus propios recuerdos de infancia, en un tono lírico que la acerca a la poesía. Ese mismo año, se desplazó a Duino, invitado por la princesa Von Thurn und Taxis, a la residencia que poseía en esta localidad, donde escribiría las primeras Elegías de Duino. Tras participar brevemente en la guerra de 1914, viajó por España, y luego por diversos países norteafricanos; a partir de 1919 visitó cada vez con más frecuencia Suiza, donde por último se instaló, en el castillo de Muzot. Allí escribió Los sonetos a Orfeo, cima de la poética de Rilke y uno de los hitos imprescindibles en la poesía del siglo XX. La angustia y la soledad, precursoras del existencialismo, son centrales en su obra, que gira progresivamente hacia el hermetismo, y una reflexión sobre la muerte de ecos y ambiciones cósmicos. Durante los tres últimos años de su vida escribió en francés unas pocas obras líricas e hizo también algunas traducciones al alemán de Paul Valéry.


Frases celebres de Rainer Maria Rilke

"La única patria feliz, sin territorio, es la conformada por los niños."

"Busca la profundidad de las cosas; hasta allí nunca logra descender la ironía."

"Sólo quien no excluya nada de su existencia, ni lo que sea enigmático y misterioso, logrará sentir hondamente sus relaciones con otro ser como algo vivo, y sólo él estará en condiciones de apurar por sí mismo su propia vida."

"Sólo son malas y peligrosas las tristezas que se llevan entre la multitud para que ella las oculte."

"Nos encontramos en una corriente donde debemos remontar la marea. La tristeza también es una ola."

“El amor es la ocasión única de madurar, de tomar forma, de llegar a uno mismo a ser un mundo para el amor del ser amado."

“La fama es la suma de los malentendidos que se reúnen alrededor de un hombre. “
“El amor consiste en dos soledades que se protegen, limitan y procuran hacerse mutuamente felices”.

“En la vida no hay clases para principiantes. En seguida exigen de uno lo más difícil.”

El hombre crece, florece y se renueva constantemente en el amor, o muere.

Ama tu soledad y soporta el sufrimiento que te causa.

Las críticas son cartas al público que ningún autor tiene que abrir ni leer.

Busca la profundidad de las cosas; hasta allí nunca logra descender la ironía.


¿Es posible que a pesar de las invenciones y progresos, a pesar de la cultura, la religión y el conocimiento del universo, se haya permanecido en la superficie que, después de todo, aún habrá sido algo; que se le haya recubierto de un tejido increíblemente aburrido, que le hace parecerse a muebles de salón en vacaciones de verano?”

¿Es posible, que no se haya aún visto, reconocido, ni dicho nada verdadero e importante? ¿Es posible que haya habido milenios para observar, reflexionar y escribir, y que se hayan dejado transcurrir esos milenios como un recreo escolar, durante el cual se come una rebanada de pan y una manzana?

Uno de los momentos fundamentales de la literatura moderna radica en las Elegías de Duino, donde Rainer María Rilke dispuso una piedra de toque, un punto cardinal en la rosa de los vientos de la poesía del siglo XX, en una escala semejante a La tierra baldía, de T. S. Eliot. Un hito que no podemos dejar pasar.

Presentación y traducción de José Joaquín Blanco

Las elegías de Duino de Rainer María Rilke proponen algunos conceptos y figuras metafísicos, pero no tradicionalmente religiosos sino dotados de una metafísica poética, fruto de una imaginación humana asumida como tal, especialmente los ángeles.

Rilke, que iba oponiéndose el cristianismo más y más durante la composición de estas elegías, inventó aquí una proposición metafísica propia, no cristiana, no teológica, enteramente poética: los ángeles como criaturas ideales u hombres que, con la muerte, se convierten en seres majestuosos de lo invisible, seres transfigurados, alzados a su mayor potencia; frutos de la muerte, logran una existencia perfecta, feroz, sobrehumanamente plena.

En las Elegías, la afirmación de la vida y de la muerte se revelan como una sola cosa... “Nosotros, seres de aquí y de hoy, ni por un instante nos sentimos satisfechos del mundo temporal", dice Rilke; el hombre sospecha, vislumbra, imagina orígenes y futuros; ese mundo imaginario lo acompaña tanto o más que el real, como lo demuestra la historia de las religiones. "Nosotros somos las abejas de lo invisible". Los humanos vivos no vemos estos ángeles (nos cegarían), los sospechamos -como los creyentes sospechan a sus dioses y santos: "Este mundo, ya no considerado desde el punto de vista humano, escribió en 1915, sino como es dentro del ángel, constituye quizás mi verdadera labor, en la que, de cualquier manera, todos mis intentos anteriores convergen".

El ángel rilkeano es un superhombre, cuya contemplación permite, por una parte, una desolada perspectiva crítica frente a las limitaciones y deficiencias del mundo real, de la naturaleza humana y de la sociedad; y por la otra, el vislumbre o la ensoñación de formas de existencia y trascendencia humana (no precisamente religiosas, en el sentido tradicional del término) de mayor plenitud y significado.

Rilke fue un gran admirador y traductor de Paul Valéry, quien a su vez propuso en Monsieur Teste un ideal de ángel: "Sométete por entero a tu mejor momento, a tu más grande recuerdo... Todo en relación a él, que instala en tu desarrollo una medida, unos grados... ¡Me inmolo interiormente a lo que desearía ser!". Algunos momentos de gran plenitud en la existencia humana nos hacen sospechar al ángel.

También fue Rilke admirador y traductor de André Gide, quien propuso el angelismo de los hijos pródigos que huyen de la domesticación familiar, para ser libérrimos desarraigados permanentes (Rilke ofrece una versión concurrente del hijo pródigo en el remate de Los cuadernos de Malte Laurids Brigge). Algunos inusitados momentos de libertad individual con respecto a las restricciones de la realidad social, o de uno mismo, nos permiten sospechar la libertad de los ángeles.

Descontento con las soluciones cristianas a los problemas del más allá, de la trascendencia, de la muerte, de la carne y de la vida, Rilke intenta una poesía profética, para intuir nuevas soluciones propias: "El ángel de las Elegías es aquella esencia que se ofrece como fiadora para reconocer en lo invisible una categoría más elevada de realidad. De ahí que sea 'terrible' para nosotros, porque aunque somos sus amantes y sus transformadores, estamos adheridos a lo visible".

Cerca de estos ángeles están los muertos jóvenes, las mujeres locas de amor, los niños, los héroes, los amantes, los poetas, los saltimbanquis -y en poemas posteriores, incluso los fornicadores, los "príapos", de los poemas póstumos de Rilke-, quienes aún en el mundo real se arrojan al peligro de una "categoría más elevada de realidad", o al menos a una existencia elevada a su mayor potencia: los que viven el minuto como si fuera eternidad, y las ideas, emociones y cosas perecederas como si fuesen eternas.

En el mundo real, la eternidad puede vislumbrarse a través de la intensidad del instante: Un instante profundizado radicalmente posee una eternidad inversa, pero al fin y al cabo eternidad; una cosa o un ser perecedero, alcanza asimismo esa eternidad, al dotarse de una significación interna intensísima, al vivirse como eterno, escapando a la mera duración (concepto de Bergson), o al mero tránsito o secuencia de unidades temporales, al dotarse internamente de su propio absoluto. Así se escapa al absurdo y al vacío de la existencia sin los fundamentos trascendentes de la religión.

La verdadera poesía, en esta visión de Rilke, aspira a ser el punto de unión entre lo visible y lo invisible, las criaturas y los ángeles. La poesía se acerca a lo invisible; salva -dota de trascendencia hacia lo invisible- la realidad. Al dotarse de su propio absoluto, de su propia intensidad, es asimismo la más exacta prefiguración de la eternidad y de lo invisible (ver Los sonetos a Orfeo)

Puede desde luego leerse a Rilke sin asumir su misticismo, ni sus acarreos nietzscheanos y prefiguraciones heideggerianas, como obra soberanamente imaginativa, lírica; Rilke fue en vida el paladín de la poesía pura. También puede leerse a Rilke como el superior momento de la angustia occidental ante la desacralización o secularización del mundo: el alto momento de la orfandad del hombre nietzscheano que se descubre como un hombre sin Dios, sin eternidad, sin trascendencia, sin sacralidad, y no se resigna; en consecuencia, se inventa -a partir de los falibles, perecederos materiales humanos- sus ángeles, su eternidad, su universo sagrado, su trascendencia propias.

De hecho, buena parte del enorme éxito de Rilke en los años treinta y cuarenta, se debió no sólo a su valor estrictamente poético, sino a que ofrecía una respuesta semi-religiosa no cristiana a la cultura europea, que había devenido muy crítica del cristianismo, pero que no sabía ni podía vivir una existencia sin densidad ni soluciones religiosas.

Después del existencialismo con ángeles, con mundo de lo invisible, con poesía sagrada, de Rilke, vendría el existencialismo sin Dios, sin trascendencia metafísica alguna, sin sacralidad poética, de Sartre: "Todo lo que existe nace sin razón, continúa viviendo por debilidad y muere por azar", se lee en la novela rilkeana de Sartre La náusea (1938): el mismo callejón sin salida al que se topó en la generación anterior, menos pesimista, que todavía se debate contra el nihilismo, Malte Laurids Brigge, y contra el que Las elegías de Duino inventan sus órdenes angélicos, la escala de Jacob que vislumbra a lo lejos alguna coartada trascendente.


Pero sobre todo pueden leerse las Elegías de Duino como una intensa experiencia terrenal de los problemas y apetencias humanas de siempre; a pesar de su hermetismo ocasional -momentos en que el lenguaje filosófico, de Gedankenlyrik, imbrica la lectura-, las Elegías ofrecen agudas y encendidas visiones de esa experiencia. (Rainer María Rilke era autodidacta y poeta; los heideggerianos lo volvieron un tractatus filosófico, que nunca fue.)

Mi versión de las Elegías de Duino apareció en el invierno de 1993 en La iguana del ojete revista literaria trimestral que dirigíamos Manuel Fernández Perera y yo.



Nota sobre el traductor

José Joaquín Blanco. Escritor. Entre sus libros recientes: Mátame y verás (novela, 1995); Garañón de la luna (poesía, 1995); antología: El lector novohispano (publicada en la colección Los Imprescindibles, Cal y arena, 1996); ensayos: Crónica literaria (1996) y Pastor y ninfa. Ensayos de literatura moderna (1998)
.

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Rainer María Rilke
(1892-1979)
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POEMAS


MI VIDA NO ES...

Mi vida no es esta hora abrupta
en la que me ves precipitado.
Soy como un árbol ante mí decorado,
no soy más que una de mis bocas,
la primera que habrá de callarse.

Soy el intervalo entre dos notas
que sólo con dificultad armonizan,
porque la de la muerte subir más alto quisiera...
Pero, ambas, vibrando en la pausa oscura,
se han reconciliado.

Y el canto es hermoso.



Soneto n° VII

¡Sí! ¡Celebrar! El destinado a celebrar
surgía, como el metal desde la piedra
muda. Su corazón, lagar perecedero
de un infinito vino para el hombre.

Nunca en el polvo la voz le desfallece
si es que el divino ejemplo lo captura.
Todo se vuelve viña, todo uva
madura en su sensible mediodía.

A su celebración no la desmienten
ni en las criptas el moho de los reyes
ni que caiga una sombra de los dioses.

Él es un mensajero que perdura,
que más allá de las puertas de los muertos
sostiene copas de celebrantes frutas.
De los Sonetos a Orfeo, 2da parte
Traducción de Susana Romano



UNA SOLA ROSA ...

Una sola rosa es todas las rosas
y es ésta; el irremplazable,
el perfecto, el dócil vocablo
que encuadra el texto de las cosas.

Cómo decir alguna vez sin ella
lo que fueron nuestras esperanzas,
y las tiernas intermitencias
en nuestro continuo viaje.
Traducción: Miguel Frontán

El poema “Una Sola Rosa ...”
fue publicado inicialmente en La Máquina del Tiempo



UN DÍA TOMÉ

Un día tomé entre mis manos
tu rostro. Sobre él caía la luna.
El más increíble de los objetos
bajo un desbordamiento de llanto.

Como algo solícito, que existe en silencio,
debía durar casi como una cosa.
y aún así nada había en la fría noche
que más infinitamente se me escapara.

Oh, porque fluimos hacia estos lugares,
producimos en la pequeña superficie
las ondas todas de nuestro corazón,
deseo y debilidad,
y al fin, ¿a quién ofrecemos todo esto?

Ay, al extraño, que nos ha malentendido,
ay, a aquel otro, que nunca hemos encontrado,
a sus siervos, que nos han atado,
a los vientos de primavera, que se han desvanecido,
y a la quietud, la perdedora

jueves, 8 de abril de 2010

MARMOLERIA MAHLKNECHT EN CHACARITA


PSICOLOGIA JUNGUIANA



REPORTAJE AL PSICOANALISTA SUIZO MARIO JACOBY,

DISCIPULO DE CARL GUSTAV JUNG


“El terapeuta va en busca del alma perdida”
Uno de los principales psicoanalistas que continúan la herencia de Carl Gustav Jung explica, en un exhaustivo diálogo, cuáles son los aspectos principales de la psicología analítica junguiana en la actualidad y cuáles son sus relaciones y diferencias con el psicoanálisis de Freud.
Carl Gustav Jung, psicoanalista suizo. “Según Jung, nadie está nunca completamente individuado”.
Por María Esther Gilio
Mario Jacoby, un suizo que desmiente al suizo que llevamos en la imaginación, ya sea por la informalidad de la ropa o por la gesticulación meridional, estuvo en el Río de la Plata, donde trabajó con analistas junguianos. Profesor del Instituto Carl Gustav Jung de Zurich, es autor de varios libros en los que aborda los orígenes de la autoestima, la individuación y el narcisismo o el encuentro entre terapeuta y paciente en el análisis. El último, llamado El encuentro analítico, fue publicado en México por la editorial Fata Morgana.–¿Cuáles son, según usted, las diferencias actuales entre la psicología analítica de Jung y el psicoanálisis freudiano? –Es muy difícil hablar de diferencias porque hoy esas diferencias se están limando. Más bien pensamos en destacar sus semejanzas. De cualquier manera es importante señalar las diferencias ya que en el Río de la Plata Jung no está demasiado difundido, en cambio Freud sí. Creo entonces, que es a partir de las diferencias que Jung podrá ir conociéndose. Jung tiene una cosmovisión diferente a la de Freud. Por otra parte Jung habla principalmente del principio de individuación que tiene que ver con las diferentes etapas de la vida, con la maduración por ejemplo. El pone especial énfasis en esta etapa que corresponde a la segunda mitad de la vida y es donde el individuo tiende a la totalidad.–¿Eso significa que pierde importancia la infancia, fundamental en el psicoanálisis?–Es muy importante esa primera etapa también en Jung, pero estando ya bien investigada por Freud, Jung se dedicó a la segunda etapa que es donde aparecen las diferencias.–¿Cuáles serían esas diferencias?–La meta de Freud es la obtención del placer tanto en el amor como en el trabajo, mientras Jung busca que el individuo alcance su totalidad.–¿Esta sería alcanzada en su madurez?–Sólo en la madurez.–¿Pero ese momento no está muy determinado por la infancia?–Sí está, pero en la segunda mitad de la vida ocurre una crisis existencial.–¿Necesariamente?–Puede no ocurrir, pero esto es tan excepcional como una pubertad, una adolescencia sin crisis.–¿Con qué se vincula esta crisis de la mitad de la vida?–Al ponerse uno más viejo aminora aquella ansiedad o ambición por el futuro de etapas anteriores. Hay en este momento una vuelta hacia uno mismo. Ya no pesan sobre nosotros las exigencias y expectativas de nuestros padres, los cuales nos obligaban a buscar afuera lo que respondiera a sus expectativas. Con este cambio tiene que ver la crisis.–¿Cuál es la diferencia entre individuación e individualismo?–Mientras el individualismo evita totalmente las normas colectivas, la individuación se desvía de las normas colectivas pero sigue respetándolas. Según Jung nadie está nunca completamente individuado. El verdadero valor de la individuación reside en lo que va ocurriendo en el camino. Esto es lo esencial, el objetivo de toda una vida.–¿De qué edad estamos hablando?–De más de 45 años. En los hechos ocurre que si en la primera mitad de la vida uno fue introvertido en la segunda tiende a ser extrovertido.–¿Cómo explica ese cambio?–Al llegar a la madurez el individuo busca la completud. Si en la primera mitad de la vida desarrolló ciertas funciones se trata de que la segunda desarrolle otras.–¿Considera que el individuo procede a realizar estos cambios naturalmente?–Sí, naturalmente porque la psiquis posee ese principio regulador.–Jung hace referencia a fenómenos que se relacionan con lo parapsicológico y con lo místico. El creía en la sincronicidad, tiraba el tarot ¿No le quitó esto credibilidad en su momento?–El era básicamente un fenomenologista. Se interesaba en todo lo que tenía que ver con el ser humano, con el individuo. Por qué la religión, por qué la sincronicidad. La sincronicidad hoy está comprobada físicamente.–¿Cómo definiría la sincronicidad?–Se trata de un fenómeno en que coincide significativamente un evento del mundo externo con un estado mental psicológico. –Si pusiéramos una cámara oculta en una sesión de psicoanálisis y otra en una sesión de psicología analítica, ¿podríamos encontrar actitudes, palabras, que permitan diferenciar a simple vista ambas técnicas terapéuticas?–En el primer caso vamos a tener un diván y un psicoanalista que está sentado detrás del paciente y habla muy poco. El paciente hará asociaciones libres y el analista va a esperar a tener evidencias suficientes para hacer interpretaciones. El analista dirá: “Esto tiene que ver con tal cosa de su infancia o tiene que ver con el complejo paterno. Lo que el analista interprete será algo más reductivo. En el otro caso vamos a tener dos sillas con dos personas sentadas frente a frente, el analista en una y el cliente en otra. El analista le preguntará si tuvo algún sueño o esperará a que el cliente espontáneamente traiga el tema que quiere tratar en esa sesión. Y el analista va a permanecer abierto y permeable a lo que traiga el cliente, a leer lo que este quiere decir. O, por ejemplo, qué hay de nuevo en la visión del cliente. O qué símbolos nos traen sus sueños para trabajar.–Es decir que en la psicología analítica el analista interviene más que en el psicoanálisis. El diálogo se parece más al que pueden tener dos amigos.–No, no. No tanto. Por ejemplo, el terapeuta y el cliente nunca se tutean. Por otra parte en un diálogo de amigos hay un cierto intercambio. El analista está escuchando a un cliente y lo que intenta es tomar el punto de vista de éste y entender desde allí, absteniéndose en todo momento de su propia subjetividad.–¿Cuál es la posición de Jung frente a la transferencia? (1)–En este tema Jung está abierto a lo que trae Freud y acepta los diferentes puntos de vista de este. Hay sin embargo alguna diferencia. Para Jung la transferencia no es siempre interpretada. Es una forma dialéctica de trabajo. Partimos de la base de que el analista es un anzuelo, un gancho donde el paciente proyecta la imagen de su abuelo, de su padre o de su pareja. Y también puede ser proyectada la persona ideal, lo que él quiere ser.–¿Por qué ustedes llaman cliente a lo que los que otros terapeutas llaman paciente?–En Europa no está bien visto hablar de paciente, porque paciente es el hombre que padece, el enfermo. Lo cual haría que la relación entonces quedara muy polarizada: de un lado el paciente enfermo, y del otro el psicoanalista sano. Por eso se habla de cliente. Cuando empezamos también se decía paciente; desde hace unos veinte años se decidió hablar de cliente. Aunque a mí la palabra cliente no me gusta, me suena como empresarial. Algunos hablan del “analizado”, pero tampoco me gusta esa palabra.–¿Cuál palabra le gusta?–Aun no encontré esa palabra, la que me gusta.–Creo que la psicología analítica utiliza, en su relación con el paciente, algo más que la palabra.–El psicoanálisis, como sólo trabaja a través de asociaciones, utiliza únicamente la palabra. Los junguianos partimos de la base de que el inconsciente también puede manifestarse a partir de actividades creativas. Utilizamos, entonces, alguna actividad creativa para que el cliente se exprese. Esto se hace con frecuencia en los sueños. La persona en lugar de explicar el sueño con palabras lo hace a través de la pintura, la escultura o la danza. Es decir se busca llegar al inconsciente también a través de la creación.–¿No hacen también una forma de asociación que desata el mismo analista? Este dice por ejemplo campo o dinero o libro y el paciente responde con la primera palabra que le viene a la mente. –Sí, Jung empezó haciéndolo, pero creo que hoy casi nadie lo hace. Yo no lo hago. Para trabajar con este test es necesario tener en cuenta el tiempo de reacción. Si el paciente demora en contestar pensamos que detrás de esa palabra que dijo hay algo para investigar, un complejo (2) para trabajar. Por ejemplo el analista dice “dinero” y el paciente queda en silencio, más de lo habitual. Ahí pregunta “¿Por qué demoró en responder? ¿Qué fue lo que vino a su cabeza?”. El paciente puede decir: “Pensé en mi padre y en su relación con el dinero. Recordé que siendo adolescente...”. Es decir, detrás de ese tiempo en que él buscó la respuesta el analista piensa que hay algo que importa y pregunta trabajando sobre el complejo paterno. Freud no utiliza esta técnica de preguntas y respuestas. Pero también hay para él un complejo detrás del lapsus. Un complejo autónomo que el lapsus esconde.–Es decir que para Freud el acceso al inconsciente se hace a través del lapsus, del sueño, el chiste, y por supuesto, a través de la asociación libre. Uno piensa en todas estas vías y tiene la impresión de que el inconsciente quisiera salir de la oscuridad y expresarse.–Eso pasa, exactamente. El inconsciente en algún sentido busca salir a la luz, busca expresarse.–¿Tienen los junguianos alguna relación con Lacan, ya sea de aceptación o de crítica?–No, no. Lacan sería como un extranjero, muy extraño para Jung.–¿Conoció usted a Jung?–Sí, lo conocí cuando ya estaba viejito, tenía 86 años y un gran carisma. Ya se había retirado. Vivía en la torre que él había construido.–La torre fue hecha con piedras del entorno junto a un lago.–Sí, junto a un lago. Un buen día lo llaman para discutir un tema con los estudiantes que estábamos en el Instituto. Todos teníamos gran expectativa. Cada uno de nosotros podía hacerle una o dos preguntas. Jung anotaba y a partir de las preguntas él iba explicando toda su psicología. Tenía una voz muy ronca y baja –dice imitándolo– y sobre todo un irresistible carisma. Jung entró y nosotros quedamos entre asustados y deslumbrados. Era una figura enigmática y al mismo tiempo una persona con especial sentido del humor. Cuando cumplió 85 años se le hizo una gran fiesta. Al comienzo de la misma, una de las autoridades del Instituto pidió a los presentes que no fumaran y que no fueran a abrir las ventanas porque Jung podía resfriarse. Fue muy gracioso porque la persona no había terminado de hablar cuando Jung se dirigió hacia la puerta, salió al corredor y encendió su pipa. Todo el salón rompió en carcajadas.–¿Podría explicar, de manera más o menos sintética, el mito de “el sanador y la herida” al que hacen referencia los junguianos?–Tengo toda una conferencia sobre ese tema, sobre el curador herido y el curador divino. Cuando hablo del curador divino es porque me remonto a épocas arcaicas donde las tribus tenían sus propios curadores o chamanes, hecho éste que puede considerarse arquetípico.–¿El arquetipo sería la necesidad que tiene el hombre de curar al otro?–Sí, necesidad que tenemos en el inconsciente colectivo. (3)–¿Cómo trabaja el chamán?–Abandona su cuerpo, para buscar el alma que perdió el paciente. Cuando la encuentra se la retorna.–Ahí el paciente se cura.–Claro que este es un mito. Y todo eso del alma saliendo del cuerpo tiene que ver con la fantasía del chamán.–¿En qué sentido sirve este mito respecto a lo que hoy hace el terapeuta? –Hoy el terapeuta también va en busca del alma perdida. Pensemos en una depresión ¿No se trata de que el paciente perdió el alma y sólo sanará si la recupera? Lo que hacemos nosotros es conectarnos con esta alma a travésdel paciente. Conectarnos con el dolor del paciente para ayudarlo a recuperar su alma. Para esto el terapeuta debe empezar por conectarse con su propia alma, lo cual le hará posible entender qué le está pasando al otro. Aquí vemos una diferencia importante con el psicoanálisis en el cual todo gira en torno a la mente mientras los junguianos consideramos el peso y la importancia que tiene en el hombre lo colectivo.–Usted pronunciará una conferencia en la Universidad Católica a la que llama “Ama a tus enemigos”. Sin tener en cuenta cualquier tipo de consideración moral. ¿Cuál sería el beneficio concreto del ser humano si, como manda la Biblia, consiguiera amar a su enemigo?–La frase quiere decir que si tu enemigo nos pega en una mejilla debemos poner la otra. Claro que han pasado miles de años y no hemos conseguido hacerlo. Creo que podemos pensar que no es humano amar al enemigo. Hay que tratar de buscar el significado profundo de este mandato.–¿Cuál sería?–Aquello que detestamos en el otro es algo que está en nosotros, en la sombra de nosotros mismos; si logramos descubrirlo no significa que eso pasará a gustarnos, pero sí que perderemos las razones para odiar o matar al que no nos gusta.–¿Usted tiene idea de por qué en Brasil fue tan aceptado Jung y su análisis psicológico? En San Pablo hay un centro importante y un número grande de psicólogos que usan esta metodología.–Yo tuve la oportunidad de estar un tiempo en Brasil entrenando a los analistas junguianos y pude notar que el pueblo brasileño es mucho más abierto a la imaginación, más permeable a la superstición, a las ideas religiosas. Muy diferentes en eso a Europa donde domina la razón y a ustedes también muy ceñidos al racionalismo. Yo quedé impresionado con el trabajo que pude hacer en Brasil, con los sueños que traían los pacientes, con las imágenes cuando se trabajaba.–¿Por qué se inclinó por Jung?–Yo comencé con Freud, luego me pasé a Jung. Para mí Freud fue muy importante en cuanto a su trabajo sobre el inconsciente, a su búsqueda de aquello que en el individuo está escondido, lo reprimido, importante en el tema de la sexualidad. Freud fue mi primer amor. Alguien a quien valoricé y respeté como si fuera la Biblia. Pero yo era muy romántico y precisaba mucho del sentimiento, de la música. Y nada de esto podía encontrarlo en Freud, que se detenía en la sexualidad. El no respondía a lo más acuciante de mis inquietudes. Empecé análisis junguiano y me sentí mucho más comprendido, más cómodo. Jung incluía todas las expresiones psíquicas. Esa obsesión de Freud por la sexualidad y lo que hay detrás hacía que no me sintiera cómodo. Yo siento que la música y todo lo que es arte debe ser comprendido como algo del inconsciente colectivo.–Freud también amaba la poesía y el mundo del arte. Quedaba horas, días, contemplando el Moisés de Miguel Angel.–Sí, pero para él era un misterio entender de dónde venía la creatividad de los artistas. El era un científico y no se permitía volar con la música, la pintura y la poesía. El toma la cosa concreta de demostrar. Lo que no podemos demostrar no existe.
(1) Según el Lexicon junguiano de Daryl Sharp, transferencia es: “Caso particular de proyección que describe el logro emocional inconsciente que surge en el paciente en relación al analista”.(2) Complejo, según el Lexicon junguiano: “Grupo de ideas o imágenes emocionalmente intensas”. A esta definición agrega Jung: “El complejo es la vía regia al inconsciente; no es el sueño, como pensó Freud, sino el complejo, arquitecto de los sueños y de los síntomas. Esta vía tampoco es tan ‘real’, ya que el camino señalado por el complejo es más bien un sendero escabroso y extraordinariamente tortuoso”. (3) Inconsciente colectivo o arquetipo llaman los junguianos a ciertos patrones de organización y de conducta que están presentes en toda persona y cultura a lo largo de la historia. Los arquetipos significan una ayuda para los individuos al confrontar situaciones críticas de la vida como la maternidad, la paternidad, la necesidad de curación. Reconectarse con ese mundo arquetípico es la tarea que toda persona debe realizar si quiere encontrar un sentido auténtico a su vida.


POSDATA
Travesías. Presentación del libro Travesías institucionales, de Daniel Vega, Gabriela Taboada, Lisa Trejo, Pablo López, Miguel Santarelli, Mariana Straface, hoy a las 21 en Querandíes 4290, con comentarios de Eduardo Pavlovsky.Política. Seminario de verano: “Repensar la política; sus articulaciones con el psicoanálisis, la filosofía, el arte”, con Nora Trosman. 4832-0128.
Mail de estas páginas: psicologia@pagina12.com.ar . Fax: 4334-2330.

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